¿Quien celebrará el regreso?
¿Quien se alegrará con la vista renovada?
¿Quien, con sonrisa autentica
Los viejos caminos de no hace mucho tiempo
Habrá de acompañar?
Las no tan buenas y también las malas?
¿Quién?
Esta uno solo.
Y se va quedando solo
¿Quien celebrará el regreso?
¿Quien se alegrará con la vista renovada?
¿Quien, con sonrisa autentica
Los viejos caminos de no hace mucho tiempo
Habrá de acompañar?
Las no tan buenas y también las malas?
¿Quién?
Esta uno solo.
Y se va quedando solo
Inspirada en un poema de Rabindranath Tagore, e interpretada por Palbasha Siddique.Ciclo de Vida
La misma corriente de vida que corre por mis venas noche y día, pasa por el mundo y en los bailes rítmicos.
Es la misma vida que se dispara a través de alegría, en el polvo de la tierra y en las innumerables hojas de hierba y se rompe en tumultuosas olas de hojas y flores.
Es la misma vida que se sacude en el origen del nacimiento y de la muerte. El movimiento de mis piernas lo provocan el glorioso toque de este mundo de la vida. Y mi orgullo por vivir está bailando en mi sangre en este momento.
La soledad es una compañera extraña. Te hace descubrir cosas que desconocías y que siempre han estado contigo. Y no son precisamente cosas agradables. Además de hacerte ver que lo que parecía confiable y absoluto, en realidad no lo es y quizá nunca lo fue. Te hace conocer a profundidad eso que no parecía profundo. Te hace apreciar lo ordinario, como el oído de las mujeres o el brincoteo de los animales, beber cerveza en un vaso bonito, o entender porque el gol de Fernando Torres fue un gol hermoso a pesar de su simpleza.
Siempre estoy presente. Me siento extrañamente vivo entre las multitudes que no me ven, y que no se dan cuenta que ahí estoy, siempre presente. Soy en ocasiones el suspiro que nadie escucha y que nadie siente, soy también el crujir de la hoja seca, y el ladrido del cachorro mientras todos duermen. Pero siempre estoy presente.
La dedicatoria dice: aquello que nos pasa, le da mayor sentido y vuelve mas hermoso eso que leemos. Cuando decidió regalarle el libro, lo hizo pensando en eso que la vida de Tomas, Teresa, Sabina, Franz y Karenin le habían recordado sobre su relación con ella. Por eso la dedicatoria. Nunca antes un libro le había provocado una impresión similar. Finalmente entendía la absurda idea que antes había escuchado de muchas personas: sentí como si hubiera sido escrito para mi. Y si bien es cierto, la mayor parte de la historia le resultaba lejana, había algunos pasajes que al leerlos no pudo sino evocar su propia circunstancia.