jueves, octubre 22, 2009

Sensibilizacion

Pues si, llegaron mas impuestos. Supongo que todos (o una gran mayoria) estamos enojados o molestos con nuestra distinguida clase politica, sobre todo porque ninguno ha dicho como nos va a beneficiar dicho aumento.

Pero pues tambien es culpa nuestra, porque nos quejamos y nada hacemos para modificar esta situacion. Conciente de esto, he
diseñado un curso de sensibilizacion dirigido a nuestra distinguida clase politica, para que esten mas concientes de lo que como ciudadanos es vivir en Mexico. Esta pensado para que sea vivencial, una especie de retiro.

A ver que les parece, estoy abierto a opiniones y sugerencias (excepto mentadas de madre, esas son para nuestra distinguida clase politica).

Modulo I: Tomar por sorpresa a el presidente de la camara de diputados y al de la de la camara de senadores, a los presidentes del PRI, PAN y PRD y al colosal (literalmente hablando) secretario de Hacienda preferentemente cuando sea de noche y esten solos, golpearlos en la cabeza, dejarlos inconcientes, meterlos a la cajuela de un automovil (
pequeño, como el de un ciudadano clasemediero o pobre) y llevarlo a las instalaciones donde sera el retiro.

Modulo II: Llevarlo a una casa perdida en el bosque, de la que no podra salir. Cada uno ira a una casa distinta. En dicha casa no habra nada en que entretenerse, solo cuatro paredes de madera. Se les dara de comer 3 veces al dia, una tortilla con chile habanero del mas picoso.

Como se trata de un rollo completamente vivencial, en su casa en el bosque, aunque habra un

Baño, este no funcionara, tampoco servira el lavamanos.

Claro esta que como todo ciudadano que tiene que trabajar para comer, nuestros diputados y senadores trabajaran para ganarse su chilito. Su trabajo consistira en limpiar el inodoro, pero como en esa casa no hay nada mas que cuatro paredes de madera y tampoco hay agua, debera ser limpiado a mano. Nuestra distinguida clase politica tendra que limpiar con sus manos toda la mierda que produce. Si no la limpia, no hay de comer.

Como los cursos vivienciales suelen ser muy intensos emocionalmente, es muy probable que los miembros de nuestra distinguida clase politica intenten renunciar y dejar el curso antes de que termine, para evitar esto (es por su bien) habra voluntarios afuera de las casas de madera en las que se encuentren, entre estos voluntarios habra ciudadanos pobres, que apenas les alcanza para comer, obreros de la construccion, maestros de Oaxaca, y algunos indigenas, seran ellos porque en tanto que son los mas pobres (entre otros) de este pais, estan muy interesados en que todo mejore en Mexico. Estas personas estaran debidamente armadas (es que es peligroso estar en un bosque, ustedes entienden)

Modulo III. En determinado momento del curso, dependiendo del avance de cada uno de los distinguidos miembros de nuestra clase politica, se les dara un mensaje por escrito: "Debido al incremento del IVa, ya no alcanza para tortillas, ahora comeras puro chile"

?Como ven? ?sera suficiente con estos modulos o hara falta algun otro?

jueves, octubre 08, 2009

Tu siempre tan gentil

P. es bibliotecario. Calculo que tiene unos 40 años. Es alguien extremadamente amable; lo cual, en su caso, no es una virtud. Es una amabilidad agobiante. Si te acercas para preguntarle por algún libro, en vez de simplemente decirte si esta o no disponible, termina dándote una explicación del funcionamiento de la biblioteca y de su supuesto reglamento que pareciera que cambia cada 15 días. O menos, si él así lo necesita, pero siempre de una manera tan amable que no sabes cómo desprenderte de su discurso, lo cual puede hacerte perder mucho tiempo. Ocasionalmente llega a pedir favores a los usuarios de la biblioteca, normalmente favores sencillos que nadie se niega a hacer. El problema es cuando no deja de pedirlos a la misma persona y van volviéndose mas complicados de cumplir, como ir al banco a realizarle algún trámite.

Esto ha ocasionado que la mayoría de los usuarios dejen de asistir a la biblioteca por las mañanas, que es el horario en el que P. se encuentra laborando frente a su escritorio estratégicamente colocado para vigilar toda la biblioteca. Desde ahí puede ver quien esta platicando con un volumen de voz inadecuado para este tipo de lugares, para pedirle que se calle, llamándole por su nombre. Lo cual a muchos molesta, ya que cuando el “agobia” a alguien con sus típicas explicaciones no es cuidadoso con su tono de voz. El problema es peor cuando alguien logra desprenderse y el aun no terminaba de dar sus explicaciones, pues las continua desde su silla prácticamente a gritos.

En una ocasión me preguntó de dónde venía y al darle mi respuesta, fui presa de su habitual verborrea. Me dijo que conocía mis rumbos, que era amante de la comida típica que se prepara por allá y que su madre era una experta cocinera de mariscos al estilo del golfo. Así me entere de su relación con ella, con su madre, la única persona con quien realmente tiene algún vínculo. Me contó también que estaba enferma, que pasaba horas en cama y que en ocasiones no lo reconocía. Y que él era el encargado de cuidarla. Lo cual no puedo imaginarme como ocurre, pues P. no puede moverse solo. Cuentan los rumores que su madre durante el embarazo, tomó un medicamento que era prescrito para los achaques propios del proceso, lo que provocó que P. naciera con malformaciones. Todo su cuerpo es pequeño, como el de un niño de 10 años, pero completamente atrofiado, solo su cabeza tiene una forma y tamaño normal, sin embargo, es demasiado grande para su pequeño e inmóvil cuerpo. Aun así, es su principal herramienta de trabajo, pues es capaz de teclear sobre la computadora con un pequeño palito, que tiene unas gomas en uno de los extremos para que lo pueda sujetar con la boca. Es también capaz de escribir con una pluma en la boca, aunque lo hace con lentitud.

De repente, P. dejó de asistir a laborar, pronto todos nos enteramos que su madre había fallecido. Al cabo de unas semanas volvió al trabajo y su comportamiento era prácticamente el mismo, aunque su gesto era notoriamente triste. Al pasar frente a el cuándo me dirigía a buscar un libro, me saludó efusivamente, aunque yo no pretendía darle más que un “buenos días, P.”, sin embargo dicha efusividad hizo que me detuviera. Recordé lo de su madre y le di el pésame. Empezó a contarme algunas cosas sobre su fallecimiento de las que hubiera preferido no enterarme. Pero intenté no hacer gestos demasiado obvios de desagrado, creo que lo logré. Después de su desahogo, me pidió de favor que lo llevara a la oficina de la administradora, acepte sin problema, aunque eso me hiciera perder unos minutos, al dejarlo en su silla de ruedas frente al escritorio de la administradora me dijo: “muchas gracias, tu siempre tan gentil”.

Eso fue hace varios meses, hoy que fui nuevamente a la escuela, me asomé con cuidado a la biblioteca y la vi completamente vacía, solo escuche un golpeteo pausado sobre el teclado de la computadora de P. quien al verme, sonrió con efusividad. Lo salude a la distancia con la mano, y me retiré pensando en que con la biblioteca vacía, P. ya no tiene a nadie a quien molestar.